Te cotiza cosas que tú no vendes.
La inteligencia artificial sí te hace la cotización, y bien redactada. El problema es que le pone condiciones que tú nunca diste — y si le das enviar sin leer, eso ya no lo prometió la máquina: lo prometiste tú.
1 Qué hace
Pídele a una inteligencia artificial que te cotice algo de tu negocio. Te lo va a entregar en segundos, bien redactado, con su desglose. Y con condiciones que nadie le dio: un anticipo, un plazo de entrega, una garantía. Las pone porque así suena una cotización.
Este prompt no escribe tu cotización. Te guía a armar lo que hay que darle antes: lo que sí haces, lo que no haces, y qué debe pasar cuando el cliente pida algo que no está en ninguna de las dos listas.
Y el resultado que casi nadie espera: la lista de PENDIENTES. Lo que tu propio negocio todavía no tiene decidido. En la prueba salieron once.
2 El prompt
Cópialo completo. Los pasos 5 y 8 son los que lo salvan: el 5 te obliga a decidir tú lo que pasa con lo que no vendes, y el 8 le hace revisar su propia cotización renglón por renglón.
Ayúdame a escribir lo que mi negocio SÍ cumple, para que ninguna inteligencia artificial cotice cosas que yo no vendo. No soy programador. Guíame tú, una pregunta a la vez. Reglas: - Un paso a la vez. Me preguntas y esperas mi respuesta. - No inventes precios, plazos, anticipos ni garantías. Ni siquiera como ejemplo de lo que podría poner: si necesitas ilustrar algo, dilo sin números. - No completes lo que parezca obvio. Si no te lo dije yo, va a PENDIENTE aunque se te haga evidente. - Lo que yo no sepa se queda marcado como PENDIENTE. Esa lista es lo más valioso que va a salir de aquí: es lo que mi negocio todavía no tiene decidido. 1. Pregúntame a qué se dedica mi negocio y qué es lo que más me piden. 2. LO QUE SÍ HAGO. Pregúntame mis tres o cuatro productos o servicios principales, uno por uno, con su precio de hoy. Si te digo "depende", pregúntame de qué depende: eso también es una regla. 3. LO QUE NO HAGO. Ésta casi nadie la tiene y es la que más sirve. Con mi giro, pregúntame por las cosas que un cliente suele pedir y que yo NO doy: materiales, tamaños, zonas de entrega, formas de pago, servicios que parecen míos pero no lo son. 4. LAS CONDICIONES. Una por una, y si no la tengo decidida lo dices: ¿pido anticipo y de cuánto? ¿en cuánto entrego de verdad? ¿doy garantía y de qué? ¿qué pasa si el cliente cancela? ¿facturo? 5. ⛔ LA MÁS IMPORTANTE: pregúntame qué quiero que pase cuando el cliente pida algo que no está en ninguna de las dos listas. Si no lo decido yo, la inteligencia artificial va a contestar que sí, porque está hecha para cerrar la venta. 6. Arma el documento con todo lo anterior, en mis palabras, con los PENDIENTES marcados. Ese documento es el que le voy a pegar antes de pedirle una cotización. 7. Dame una lista corta de frases que NO debe escribir en mis cotizaciones: las condiciones que no di, los plazos que no decidí, las garantías que no existen. En las palabras de mi giro. 8. Ahora sí, hazme una cotización de prueba con el documento puesto. Y ENSÉÑAME si algo de lo que escribiste no sale de lo que yo te dije. Si todo sale de ahí, dímelo. 9. Al final dime cuántos PENDIENTES quedaron. Ésa es mi lista de tareas, y mientras existan, mi negocio no puede cotizar solo.
3 Cómo usarlo
- Pégalo en el asistente que uses — ChatGPT, Claude, el que sea. No hace falta instalar nada.
- Contesta con lo que de verdad haces, no con lo que te gustaría. Si tu entrega depende de la carga del taller, eso es lo que va.
- Cuando no sepas, dilo. El prompt le prohíbe rellenarlo: va a quedar como PENDIENTE, y así está bien.
- No le dejes decidir a él. En el paso 5 te va a preguntar qué hacer cuando pidan algo que no das. Si contestas «ponle lo que se te haga mejor», la cotización sale con el criterio de la máquina, no con el tuyo.
Sabes que quedó cuando le pides una cotización de prueba y todo lo que escribe sale de lo que tú le diste. Lo demás tiene que decir PENDIENTE.
4 Un ejemplo real
Así lo probamos antes de regalarlo: con dos asistentes distintos, sobre una herrería inventada en Mexicali que hace portones, rejas y barandales. Estas fueron las dos pruebas duras:
⭐ Y los dos encontraron huecos que nadie había puesto en la prueba: el precio del barandal, si la instalación dentro de Mexicali va incluida, el alto del portón, y si el precio trae impuesto.
5 Dónde se suele atorar
Si dices que el anticipo «va según el trabajo» y te lo escribe como un porcentaje, esa cifra salió de él. «Depende de la carga del taller» tampoco es un plazo en días.
Es lo más caro de todo. Si acepta decidir tu política, la cotización sale con su criterio y tú la firmas. Debe darte opciones y dejarlo PENDIENTE.
El paso 8 le pide que revise su propia cotización. Si contesta «todo sale de lo que me diste» sin enlistar nada, no se auditó. En la prueba, el que sí lo hizo encontró tres datos suyos: un material que nadie confirmó, una regla que él mismo inventó, y una garantía escrita sin el aviso de que no tiene plazo.
Que el portón es de tal material, que la instalación va incluida, que el precio lleva impuesto. Si no lo dijiste tú, va a PENDIENTE.
6 El video
¿Y si prefieres que ya venga con tus reglas puestas?
Todo lo de esta página es gratis y lo puedes hacer tú. Lo que no cabe en un prompt es lo de después: que alguien mantenga esas reglas al día cada vez que cambias un precio, y que revise cada cotización antes de que salga con tu nombre. Eso es lo que hacemos nosotros.
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